Noviembre del 2006


Un honor

Publicado en azules intensos el 28 de Noviembre, 2006, 22:48 por NickCorey

Firmaré autógrafos en el Corte Inglés y llevaré un clavel en el ojal (y eso que no gasto chaqué.

La Fin

Publicado en azules intensos el 27 de Noviembre, 2006, 0:52 por Nacho Vegas
Hace tres años y un día llegaba a Norteña. / Era uno sólo más entre los extraños. / Hoy diríais que he envejecido al menos diez años. /Me dediqué por un tiempo a cantar en el puerto. / Canciones que había aprendido aquí mismo. / Unas pocas hablaban del cielo y muchas del abismo. / La conocí una mañana tras una guitarra. / Brotó de sus labios aquella tonada. /Y como si fuera una maldición ya no pude olvidarla. / Y podría volver. / Y podría decir que las cosas van bien allá por Norteña. / Y omitir que allí / Una extraña mujer me enseñó que no hay mal que por bien no venga. /  Y aunque yo preguntaba ella siempre callaba. / O decía: "no quieras saber de mi vida, no me hagas hablar. / Que si bebo es para olvidar". / Desde aquel día aquella melodía se aferra a mi alma. / Arrancarla resulta imposible / Pues resuena con la perfección de un recuerdo terrible. /  Y cuando intento escribir nuevos versos / De frente me encuentro tan sólo con desilusiones. / Y ahora sé con certeza que no escribiré más canciones.

Bitácora demente

Publicado en azules intensos el 25 de Noviembre, 2006, 11:54 por NickCorey

Leyendo el blog de Elena Cabrera me he sentido tangencialmente cercano a ese trinomio (¿existe el palabro?) momentos-curro-música. Ahora –mientras escribo este post- Nacho Venas desliza su voz de fado portugués entre las cuerdas de una guitarrita dulce como un vino de Lisboa, aunque en ocasiones parece interferir el espíritu de Corcobado con su guitarra Tormenta en ristre, como si se hubiese colado en el estudio de Paco Loco. La canción es La Fin, corte 8 de El tiempo de las cerezas, su disco con Bunbury. Bunbury... Ya ves, se podría escribir un libro sobre semejante personaje -acabo de cambiar a Raphael Haroche- en fin… El otro día entrevisté al tal Raphael. Y a los cinco minutos de estar haciéndolo, en aquella pecera-despacho de EMI, se me hinchó esa vena del cuello que se te hincha cuando hablas con un parisino, que es como que a los cinco minutos de estar escuchándole el careto te entras ganas de inflarlo a hostias, por francés. En fin, que ha sido una semana bastante puta. He trabajado como en mi puta vida y la copia del CDR de El tiempo de las cerezas que tengo en el curro no podía escucharla, no me la lee el computer y casi vuelvo loco al informático porque me apetecía un huevo oír por enésima vez la canción de La Fin, Serafín. Y es que el sábado pasado (me prohíben en el curro usar el latiguillo "Y es que") hubo reencuentros en Velvet (Valencia) justo cuando iba a mear. ¡Mierda! Amaneció domingo y al anochecer (de nuevo), Monsieur Cavalatre me llevó a cenar a Vip"s guarro con tiquetes de El Mundo después de haberme obligado a emborracharme mientras le esperaba (hora y media) en La Tula. Dormí poco y mal, vaya. Y en el tren de las 8.50 (lunes morning), entre traqueteos y bostezos y otros ronquidos ciudadanos, transcribí la entrevista con Ricky Martin. Y justo un par de horas después de mi llegada a Madrid, el Comandante en Jefe de las Milicias Falafel para la Liberación del Donut en Territorio Islámico, don Ibn Al Benedictug, me encargó una misión de alto riesgo. Y entonces empezó LA SEMANA. Mi semana. Lunes día. Ricky Martin a página. Lunes tarde. Ronda de entrevistas con el equipo de Casino Royale. El tema, también para mañana. Lunes noche. Documentación del 7 claves. Martes. A las 11 entrevista con Arzak, a las 13h con Beth, a las 16h con Raphael (el francés). Y entre trayectos de taxi por suelo madrileño, pulo el encargo sieteclávico y benedictino para entregarlo a mi paso por la oficina a mediodía. Una hora. Me vuelvo a pirar, corriendo. Miércoles. A las 13h, entrevista con Maita vende cá. Me la sudan sus palabras, me la sudan mis preguntas. Piloto automático. Jueves. A las 13.25h (qué hora más rara), entrevista con Laura Pausini, en el Palace. ¡Lujazo! Me apetece hacerla, me la he preparado. Las entrevistas van con retraso, así que me invitan a lo que "quiera". Quiero al responsable del hilo musical colgado de una soga en el hall, pero pido un café con leche. Me traen un plato con bombones, rollo tapa. ¡Lujazo! Aprovecho y me pongo a transcribir la entrevista con Beth. Me llaman. Entro. Laura Pausini me saluda con un seco apretón de manos. Nos dejan solos. Decido empezar con una batería de paridas que me he preparado a conciencia. Disparo. Se ríe. Habla. Se relaja.  Pilla buen rollo, hay sintonía. Me quedo contento. Termina la entrevista. Se despide volviéndome a preguntar mi nombre y me estampa dos sonoros besos de esos que te dejan ambas mejillas con un pringue de pintalabios que no mola nada. Vuelvo a la oficina. La entrevista con Beth, ha de estar a cuatro columnas para la edición que sale el viernes. Lo está. Termino y quedo con Marc Dorian-EMI para ver a Conchita en la sala Chesterfield, la próxima apuesta rollo Bebe para enero-febrero de 2007. La cosa se lía. Cervezas, cervezas, cervezas… ¿Hay algo peor que una resaca de birra? Viernes. Entrevista telefónica con Susana Griso. Le digo que cada vez que la veo en la tele dando las noticias me da la sensación de que me está mirando, que si me ve, que si le gusto, que si ya tiene su cuenta naranja. Creo que piensa que está hablando con un enajenado, pero al acabar me dice que debería enviarme una caja de bombones, por zalamero. Corto y llamo a Carlos, de Todos contra el chef. Le entrevisto. Me cuesta sacarle titulares, es un tipo más serio que el careto don Juan Carlos en los billetes de mil pelas. Me pongo a mis labores habituales. Termina el día, llego a casa. Y muero.

perdu, perso, verloren...

Publicado en azules intensos el 16 de Noviembre, 2006, 0:42 por Manu Elegancia
lost...

Yo también quiero ser súper guay (y un mediocre de mierda)

Publicado en azules intensos el 14 de Noviembre, 2006, 23:06 por NickCorey

Tal vez debiera haberla escuchado más cuando escribí aquellos artículos. Pero no lo hice porque soy un plumilla mercenario de la improvisación y el malabar; soldado de la palabra a la carta y tú pide por esa boquita que me saco de la manga un lenguado con cresta roja y amarilla; de a tantos euros la tecla y el dardo en la palabra si hay propina; y tengo el culo pelado como un puto macaco y estoy cansado de dar vueltas por esta maldita jaula (garcía dixit) y ya no me esfuerzo por hacer creer que soy cirujano del corazón y sé que cualquier retrasado como yo (pinita dixit) puede resolver con relativa solvencia esta mierda de trabajo. Y si no me crees, sube aquí que te voy a poner la carita como un crucigrama. Bueno, el caso es que tal vez debiera haberla escuchado más, pero ahora, como una luz divina, es cuando vuelven a mí aquellos artículos y no puedo parar de hacerlo. Tengo el cedié y se llama Vanexxa, es una muñeca obscena que supura pop dulzón, mete navajazos de rap y escupe gapos con un retrogusto ochentero y una irreverencia más punki, que el último cuesco del bueno de sid vicious; tiene la elegancia de una lumi berlinesa vistiendo la línea de entreguerras y susurra su música a ritmo de cabaret. Todos quisieran casarse con ella, pero ella, ni se rompe ni se raja. Os lo digo yo.

Harlem

Publicado en azules intensos el 11 de Noviembre, 2006, 20:05 por NickCorey

Jesús I

Publicado en azules intensos el 11 de Noviembre, 2006, 18:14 por NickCorey

Jesús deja el piso de Valencia. Lo habíamos hablado, rápido, por teléfono, antes de mi viaje a pineápolis, unos pequeños apuntes nomás entre otros asuntos dispares. El lunes me envió un mensaje. New York. Le habían dado el road managament de la gira de Josh Rouse y el miércoles –justo el día que yo volvía- estaría con el grupo en Madrid para el concierto de la sala Sol. Nos vimos, pero en la prueba de sonido: entre mi jet lag y su ávida polivalencia de músico metido a manager; entre el montaje de un backline y el bostezo de un triste cigarro en la boca que ni es porro ni sabe a cerveza. Vacío. Me piré a casa, solo, dubitativo, con las manos en bolsillos, arropado por un aguacero oscuro de otoño mientras bajaba por montera, ensuciándome de barro gallardónico mis bonitas zapatillas, maldito barro de una ciudad que jamás terminará de arreglarse a si misma. 'El sábado tenemos concierto en Barcelona', me dijo, 'pero vuelvo el domingo a Madrid. ¿Cambio el vuelo? Me quedo un día más y nos tajamos y nos ponemos al día' –concluyó. 'Fale' –le dije. Jesús deja el puto piso de Valencia. Sueca infinita. Sueca caleidoscópica.

Gula

Publicado en azules intensos el 10 de Noviembre, 2006, 20:34 por NickCorey

Me fumo un porro. Paso el tiempo. Resuelvo bajar a la cocina y comprobar cómo anda la porrusalda. Bajo. La pruebo. Resuelvo que le falta sabor y le pongo sal. Resuelvo (también) que no le vendría mal un poquito de jamón para que el caldo agarre bien en curva. Abro el paquete de jamón y le echo un cacho. Aprovecho el esfuerzo de cirujano patafísico de paquetes al vacío y me hago una mini tosta de jamón. Corto una rodaja de pan de chapata y le dejo caer un chorrito de aceite por encima. Le pongo el jamón. Le doy un bocado. Resuelvo que a dicho instante no le vendría nada mal una copita de tempranillo. Resuelvo escanciarme un Señorío de los Llanos y acto seguido, le meto tajo a un bonito queso de cabra. Ejecuto. Resuelvo que ya he cenado. ¡A tomar por culo la porrusalda!

NY

Publicado en azules intensos el 9 de Noviembre, 2006, 13:13 por Lawrence Durrel

"Una ciudad es un mundo cuando se ama a uno de sus habitantes". Justine. Cuarteto de Alejandría.